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miércoles, 28 de septiembre de 2011

Comiendo en Londres

Se dice de Londres que llueve con frecuencia, y los estereotipos también dicen que los londinenses son como el clima de su ciudad: fríos.  Pues para nosotros después de visitarla durante unos días simplemente son tópicos, no ha llovido ni un solo día, el sol ha lucido y sus habitantes, muy amables.
No hemos tenido mucho tiempo para visitar una de las ciudades más diversas del planeta, pero hemos podido conocer algunos de los grandes atractivos de la capital británica; Nuestra meta era disfrutar tranquilamente de esta gran urbe,  hemos observado el Big Ben,  la abadía de Westminster, las casas del Parlamento, el Palacio de Buckinghan, con su curioso cambio de guardia, me he sentando en los escalones de Piccadilly Circus, debajo de la estatua del “angel de la caridad cristiana” simplemente viendo el ir y venir de la….gente, punto de encuentro tanto para los londinenses como los visitantes, hemos vistos todos estos atractivos desde la noria panorámica London Eye, pero sobre todo nos hemos  paseado por sus inmensos y verdes parques.  


Una de las mejores opciones que ofrece Londres es la de disfrutar de sus restaurantes de cocina internacional.  De hecho,  es tan grande la variedad de cocinas de la ciudad que se puede degustar un tipo de cocina diferente cada día, japonesa, india, italiana, china, paquistaní, pero quién viene a Londres y no come “fish and chips”, y a las 5 ¡en punto!, la hora del té… o del capucchino (en mi caso).

Fish & Chips


Patos laqueados -China-
Historia de una tradición, no siempre se ha tomado el té en Inglaterra y, mucho menos, a las cinco, de Oriente llegó, bajo el mandato de Jorge II, una exótica infusión, de propiedades benéficas para la salud:  el té.  Hasta mediados del siglo XIX, el té se tomaba a cualquier hora y, preferiblemente, por la noche.   Fue la duquesa Anna de Bedford quien, para calmar su inquieto apetito, decidió una arde de 1840 tomar una taza de té y un ligero tentempié entre la comida y la cena.  Poco después, los salones  más elegantes ofrecían el “té de las cinco”, acompañado de finos emparedados salados, scones con nata, mermelada de fresa o frambuesa, pasteles y pastas.  Los mejores lugares donde se sirven  siguen siendo los grandes hoteles victorianos, pero en los que tienes que vestirte para la ocasión, con cierta elegancia, y para lo que en esta ocasión  nosotros no estábamos preparados;   Pero no por eso no dejamos de disfrutar en una cafetería próxima a Picadilly Circus nuestro  “afternoon tea”, con todo lo que nos tocaba, buenísimo.



Sin duda, uno de los más poderosos encantos de Londres es ir de compras.  Esta afición, necesidad, o estilo de vida define en gran medida el espíritu de la capital británica, y los que nos animamos a visitarla tenemos que añadir en la ruta de navegación, junto a museos y edificios históricos, una inmersión en cualquiera, o en varios , de los mercadillos que pueblan las calles de la ciudad.  Portobello road, centro neurálgico de Notting Hill, mercado de antigüedades, donde se respira un cierto aire bohemio, y por donde paseamos ,no nos encontramos con Hugh Grant , pero si visité una librería de Books of Cook, y donde compré un par de libros, entre ellos "the hummingbird bakery", que también entre en la tienda que estaba en la misma calle, pero que no tiene nada que ver, por lo menos para mi, con Magnolia Bakery deNYC.

Otra ruta de shopping  que no puede faltar y podemos acceder curiosamente después de pasear por un remanso de paz, el canal de Regents,  donde  las barcazas están habitadas, es el mercadillo de Camden Market, para mi muy similar al nuestro en Ibiza, donde encontramos una variedad de tenderetes gastronómicos que le hacía olvidar la dieta a Bridget Jones,( y a mi), ofreciéndonos todo tipo comida a nuestro paso, incluido nuestra paella y tortilla de patatas.




  Nuestras muñecos de genjibre siempre están de Navidad en Harrods.

 Nos cruzamos con un auténtio “Made in England”, glamour a lo british.

No podía faltar ir al restaurante del conocido Jamies Oliver, "fifteen" donde degustamos de una cena con  matices mediterráneos, muy propio de su estilo.



Cogiendo fuerzas en la ribera del Tamesis, donde se pueden encontrar bares y restaurantes en barcos atracados.

Hemos paseado y disfrutado de su tranquilidad por sus inmensos pulmones, sus parques, Regent’s Park, Green Park,  Saint James Park, Hyde Park, donde no solo son un pintoresco reclamo para los amantes del deporte, recorridos en bicicletas, actividades en equipo, y hasta natación, sin olvidad un gran clásico británico: la equitación., sino que además conviven en libertad una gran variedad de “animalitos”, pelícanos, ardillas, cuervos… que tienen hasta un cuidador particular.


Nunca había visto un castaño, pero en Hygh Park hay infinidad de ellos.

Hace falta muchos viajes para llegar a descubrir todas las posibilidades de Londres, por lo que volveremos…


María.

16 Gracias por visitarme. Dime si te gusta...:

  1. QUE ENVIDIA, QUIERO VOLVER...PERO YA...!!!!, y para la próxima, comer en el Fifteen, es lo único que me falta de tu extraordinaria lista.....
    bsss, que maravilla.....

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  2. Tienes toda la razón, cuando no se tiene mucho tiempo lo mejor es pasear, integrarse en la ciudad.
    El mes que viene me llevaré al peque, que nunca ha estado, nosotros solemos ir bastante, con Easyjet desde Asturias es cuestión de un paseo!!

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  3. Mi ciudad preferida. Habrá que volver porque después de leer tu entrada tengo unas ganas de volver... Besos.

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  4. Londres es una maravilla, pero que serian de estos paises si no llloviera??? ese verde que tienen no formaria parte del paisaje... y ese encanto de adornar ventanas con flores y no poner cortinas en las ventanas para dejar pasar la poca luz que tiene, tampoco lo tendrian...

    Gracias por compartir tus fotos.

    Besos

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  5. Aix, he ido varias veces a Londres y ya me dan ganas de volver! :)

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  6. Es un placer poder disfrutar de esta ciudad. Tiene de todo en cuanto a comida se refieres y además puedes disfrutar de la cultura del te. Me encanta el post, ya estoy viajando con mi imaginación.

    Besos.
    GustoCocina - María G.

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  7. Esto es una entrada y lo demas son tonterias; Que chulada.
    Creo que nos veremos esta noche, MOLTS D'ANYS
    Un besoo

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  8. Que fotos tan estupenda. Dan ganas de teletransportarse hasta allí en este mismo instante. Besiños

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  9. Maria, la tercera vez que te comento...hoy está bloguer de maravilla, como siempre.
    Pues nada nena que me alegro mucho de que este viaje haya sido tan rico...ahora a colocarte el delantal nineta...mil besos

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  10. yo tengo pensado ir en Noviembre :) y con tu entrada me están dando más ganas aún!
    en qué hotel os alojasteis? un beso!

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  11. No soy de mucho viajar pero viendo estas fotos apetece mucho jajaja. Un besazo.

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  12. Menuda comida rica que tienen por Londres. Las fotos fantásticas. Me ha impresionado mucho los pollo colgados en la ventana :-) y que me dices de los pasteles, ummmm
    Un besín.

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  13. que entrada mas bonita, que envidia me das, besos

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  14. María que viaje os habéis pegao, jaja, ay! como lo hecho de menos, por lo que cuentas lo pasaste muy bien, felicidades guapa.

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  15. Un viaje maravilloso que nos has narrado y enseñado de tal manera que parece que estuviéramos a tu lado.
    Besos.

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  16. Tremendo viaje el que has hecho María! Qué ilusión comer en el fifteen, que Jamie es mi favorito forever! Yo mientras me guardo la entrada por si algún día me animo a pagar la visa para poder ir al Reino Unido y disfrutar de Londres!
    Besitos y buen finde!

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