Perduts a Cabrera



Despuntando el verano, el pasado junio nos perdimos en Cabrera, en un principio pasar una tarde "de excursión" bajo el sol, aunque fuera en el paraíso de Cabrera nos paraba un poco, pero nos apetecía vivir la experiencia acompañados de la mano del escritor Carlos Carrido, del actor Gene Rodo y de la cantautora Mariona Fortez, en la cual vivimos in situ y aprendimos de forma narrada y escenificada en los propios escenarios reales donde ocurrieron los sucesos que han marcado la historia de Cabrera (isla del archipiélago Balear), eso sí, ataviados con calzado cómodo, un buen "capell" (sombrero), crema protectora, agua para hidrataros y el estilismo que mas os guste si queréis daros un chapuzón en sus aguas cristalinas, o de vuelta en la Cova Blava.



Iniciamos el recorrido en la Colonia de Sant Jordi, donde embarcamos rumbo a la isla, nos esperaban dos horas y media, y cinco escenarios naturales para empaparnos de historia y anécdotas.  Arribamos y guiados de la mano de Carlos Garrido que nos realizó una introducción, iniciamos el recorrido:



La primera parada fue en el camino que transcurre entre el puerto y la playa, allí nos abordó por sorpresa un náufrago -interpretado por Rodo Gener- que nos narró la historia de los náufragos y piratas que se establecieron en la isla, sus arribadas y vicisitudes.




Nos dirigimos a la segunda parada -las casas y tumbas de monjes en la que se nos narra, explica y representa la historia entorno a cinco tumbas encontradas de monjes.  Hace referencia aproximadamente al año 603 d.c. en la que una comunicación que su santidad Gregorio I (San Gregorio el Magno), dirige al defensor Johannes, en la cual ordena que visite Cabrera y reinstaure y corrija la actitud de los monjes que residen en la isla, que según el Papa han perdido su vida monacal, sometiendo sus vidas a diversos crímenes.

(No desvanezcáis hasta llegar a la tercera parada, a mi me costo un poco, -no estoy muy en forma, -anotado como propósito nuevo curso, pero vale la pena).




La tercera parada, la del monolito -erigido en 1847- dedicado a los franceses, se inicia el capítulo de la historia negra de Cabrera.  Un soldado del ejército francés -interpretado por Rodo Gener -previa introducción de Carlos Garrido, nos empezó a narrar la historia de los "olvidados de Cabrera", prisioneros napoleónicos desterrados después de la pérdida de la batalla de Bailén en 1809, así, entre 10.000 y 13.000 hombres arriban para convertir Cabrera en una isla-prisión, hasta que en 1814 regresan los supervivientes a su tierra, unso 3.000 han quedado soportando las duras condiciones, hambre, tormentas, etc...  el día de partida, todo arderá, han pasado cinco años y once días.  En el monolito que en su base tiene una cripta con restos óseos de los soldados franceses, Mariona Forteza nos dedica e interpreta una pieza de su colección.





La cuarta parada, después de un breve descanso para poder refrescar el día en las turquesas agua de la isla o bien tomar un refresco en la cantina del puerto (esa fue nuestra opción) y llegar tranquilamente hasta el castillo que se sitúa en lo mas alto del acantilado que protege la entrada al puerto.  Allí y como es habitual después de la explicación por parte del escritor Carlos Garrido, un farero y defensor de la época nos narra la vida que "soportaba" la pequeña guarnición que defendia de los piratas y sarracenos la isla con su torre de vigilancia y defensa, construido a finales del sigro XIV.  Es un lugar único por su belleza que desde ella se disfruta.






Y ya para finalizar la última parada, el cementerio de Cabrera.  Impresionante cementerio inclinado sobre la ladera, con inigualables vistas al mar en dirección a Mallorca.  Allí, Carlos Garrido nos narra una historia de la cual dice ser el "padre putativo", que hace referencia al propio cementerio.  Cuenta como en abril de 1944 en plena II guerra mundial, a consecuencia de un accidente aéreo el jóven piloto de la fuerza de combate aérea alemana, Joannes Bochler fallece y es enterrado en la únca tumba identificada que existía en el cementerio, junto a él, se encontraba otra tumba sin identificar, la de un campesino conocido como "en lluent", "el lugar daba miedo y era tétrico" contaba Garrido, se lo contaban un grupo de militares que por aquel entonces -ya en época de paz realizaban periódicamente maniobras en la isla -actualmente es parque natural y se prohibieron las mismas- se comentaba que el aviador alemán al estar lejos de su casa,  cada noche salía para buscar a alguien a quien traspasarle la maldición, y se podía observar su fantasma en la entrada del cementerio, se le apodó "el lapa".  Se hizo tan famosa la historia que llegó a oídos de la Comisión de Conservación de Tumbas Militares que con todos los honores pertinentes exhumó los restos del soldado alemán para trasladarlos al cementerio militar de Cuacos de Yuste, aquel día un pescador preguntó ¿que cadáver se han llevado? el que está recto o el que está atravesado.  Todos allí creen que se llevaron al campesion por error y que el fantasta del "lapa" sigue apareciendo por Cabrera.





Para finalizar Rodo Gener nos cuenta la historia de Francisca Sunyer que escribió "viure a Cabrera" y Mariona Forteza nos interpretó la última pieza musical dedicada a la escritora.


Si ya habéis estado en Cabrera, o no,  o estáis de vacaciones por Mallorca, os recomiendo perderos en Cabrera unas horas, nosotros nos perdimos en Junio;  Y si queréis conocer la historia de esta isla de una manera dramatizada, os recomiendo pongáis rumbo a Cabrera el próximo 6 de Septiembre, información en este enlace.


De vuelta a la Colonia de Sant Jordi, a nosotros el tiempo nos lo permitió, y navegamos alrededor de las pequeñas islas que rodean a Cabrera, con puesta de sol incluida desde el mar, todo un lujo, por lo menos para nosotros que no tenemos barco :)




María.

Cheesecake salado

Hace un par de semanas llegaban casi a la vez a mis manos, por un lado, una cesta repleta de tomates cherry, ya sabéis, de mi huerto particular, y por otro lado, la revista de Agosto de la Thermomix con la receta de este cheesecake salado con tomates cherry, visto y hecho!, delicioso, como entrante para una cena veraniega y como casi siempre sin complicaciones.
No siendo imprescindible tener la Thermomix para prepararla.

 
                           



Ingredientes: (para 8 personas)
200 gr. de galletas saladas (en mi caso galletas quelis, Quely)
100 gr. de mantequilla fundida
150 gr. de queso cheddar en trozos
300 gr. de queso cremoso
2 huevos
2 pellizcos de sal
2 pellizcos de pimienta molida
300 gr. de tomates cherry (en mi caso cosecha propia)
30 gr. de aceite de oliva virgen extra
1 chorrito de vinagre de jerez
1/4 cucharadita de comino en grano
1 diente de ajo machacado

Elaboración:
  1. Precalentar el horno a 180º, forrar con papel de hornear la base de un molde desmontable de 20 cm.  Reservar.
  2. Si tenemos a Thermomix, poner en el vaso las galletas y triturar 15 seg./ vel.10, y sino, las trituramos con la picadora que tengamos, o las ponemos en una bolsa de congelar y vamos golpeando con el rodillo y pasarlo cuantas veces sea necesario hasta que estén trituradas.
  3. En la Thermomix, añadir la mantequilla y mezclar 15 seg. a vel.3, pero también podemos integrarlas bien a mano.  Verter en el molde y presionar con los dedos o el reverso de una cuchara hasta cubrir totalmente con la masa de galleta la base y parte de las paredes.  Mantener en el congelador mientras preparamos el relleno.
  4. Rallar el queso como tenemos costumbre o bien lo ponemos 10 seg./ vel.7.
  5. Añadir el queso cremoso, los huevos, 1 pellizco de sal, 1 pellizco de pimienta, mezclar bien.  En thmx mezclar 15 seg./vel.3.  Verter el resultado sobre la base de galletas.
  6. Hornear durante 25 minutos a 180ºC, retirar del horno, dejar templar y reservar en el frigorífico (al menos unas 3 horas).
  7. Poner en un bol los tomates, el aceite, el vinagre, el comino, el diente de ajo, 1 pellizco de sal y 1 pellizco de pimienta, mezclar con la espátula y verter sobre la tarta, (este paso hacerlo en el último momento).








María.

Gambas al ajillo

¿A quien no le gusta una tapa de gambas al ajillo con una cervecita fresquita?, pues aunque parezca increíble yo prescindo de la cerveza, siiii, se que confesarlo es como que todos se giran a mirarte como si cual bicho raro hubieran divisado... pero atención!!! no os despistéis con las gambas, dejarme el pan cerca y vosotros tomaros la cerveza, que yo doy cuenta de las gambas.




Ingredientes: 
600 grs. de gambas 
6 dientes de ajo
1 guindilla pequeña o cayena
16 cucharadas de aceite

Elaboración:
  1. Lavar las gambas, quitarles los intestinos, doblando un poco la cabeza lo dejamos visible y al estirar suele salir entero, pelarlas con cuidado para que queden enteras.  Dejarlas escurrir bien y secarlas con papel de cocina o con un paño evitando restos de agua para que se frían correctamente.
  2. Calentar el aceite en una cazuela de barro, freír los ajos fileteados y cuando empiecen a dorarse añadir la guindilla, a continuación las gambas.  La cocción debe ser breve, darles prácticamente una vuelta y retirar el recipiente, el barro conserva mucho el calor.
  3. Servirlas recién hechas, una idea y si vuestra encimera/cocina os lo permite es cocinarlas en cazuelitas de barro individuales y tomarlas en la propia cazuela.




Un aperitivo delicioso y de lo mas sencillo.

María.

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